martes, 8 de febrero de 2011

El gin tonic y la elegancia



Me declaro un firme admirador del gin tonic. Tomo este insigne brebaje con asiduidad desde hace unos diez años. Quizá más. Mi afición es tal que lo he probado de muy diversas formas. Por ejemplo, hace unos años, descubrí que con un golpecito de campari tiene un toque muy particular. Pero pronto regresé a la fórmula clásica, eso sí, con unas gotitas de angostura. Particular mezcla que me acompaña desde hace algo menos de tres años.

Igualmente he probado varias marcas de ginebras y cinco o seis de tónica. Finalmente he decido que Hendricks es la que prefiero y que la tónica no importa tanto. Aunque lo cierto es que la marca de la ginebra no es lo esencial en esta relación. Importa, pero no lo es todo.

Resulta lógico ir probando y buscando nuevas combinaciones, nuevas variaciones sobre un mismo tema. Lo que no se justifica es que existan ¡300 marcas de ginebra! en el mercado español. Como tampoco está justificado que muchas de estas ginebras, nacidas al albur de al moda por el gin tonic, requieran de una especie de forma magistral para ser consumidas adecuadamente.

Hace unas semanas fui a tomarme un gin tonic con un amigo a la cafetería de un conocido hotel malagueño. Uno de estos lugares que ahora se hacen llamar after lunch, es decir, un sito al que se va a tomar un café o un copazo después de un almuerzo -generalmente de negocios-. Cuando pedí el gin tonic de Hendricks al camarero, vi que el tipo consultó detrás de la columna que dividía la barra en dos. En seguida sacó de la nevera una botella de una tónica que no había visto en mi vida, empezó a quitarle la piel a un pepino y sacó una copa un tanto estrafalaria a la que añadió hielo en cubitos.

El tipo estaba siguiendo la "receta" magistral que se supone que debe seguirse para cualquier cliente que pide un gin tonic con Hendricks. Esa era la chuleta que consultaba detrás de la columna. Un recetario que marca exactamente lo que debe ponerse con cada tipo de gin tonic. "Fever tree con rodaja de naranja y vaso de maceta para la G Vine y Q tonic, cáscara de pepino y copa de balón para la Hendircks".

No me cabe duda de que para el gerente del restaurante ese nivel de detalle en el servicio al cliente es todo un logro, pero para mi era un verdadero insulto como consumidor habitual de gin tonic.

El camarero, tan versado en la elaboración del gin tonic como máxima expresión del esnobismo contemporáneo, desconocía de la existencia de la angostura, ingrediente básico para el barman verdaderamente profesional. El hombre lo que sabe es seguir los pasos de lo que dice la lista de ingredientes para preparar una copa al gusto de los nuevos connoisseurs de after lunch, pero de ahí que no lo saquen, lo suyo es el cacique cola.

Claro que todo lo anterior no es más que una alegoría de esta complicada vida nuestra.

17 comentarios:

Eduardo Amado Brea dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Eduardo Amado Brea dijo...
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gratis total dijo...

Deja deja, por lo menos el hombre puso de su parte!

lola santana dijo...

En mi vida he probado un gin tonic, lo mío es el vino dulce o el vermut rojo.
Que pases un buen día.

Alphonse Doré et Noir dijo...

Yo de siempre Gintonic. Y francamente, fastidia que ahora te miren por encima del hombro porque ellos lo toman con pepino o lo que sea, y tu "normal".
Como diría Quevedo: ande yo caliente...

nacho dijo...

Jamás he probado el alcohol,aunque parezca mentira.A gustos colores,que cada uno se lo tome como quiera,pero como ya habéis comentado ,sin mirar raro a los demás.Un saludo.

Wine Dreamer dijo...

Desgraciadamente es así, esnobismo, tendencias, etc. etc.
TE dejo un enlace que espero que no te escandalice...
http://www.sibaritia.com/blog/2011/02/07/en-busca-del-gin-tonic-perfecto-de-the-london-gin/
Creo que hay una manera de crear sin caer en la Carmen Miranda de los gin tonic... ;-)

Saludos

Pakithor dijo...

Nunca pensé que el tema diera para abrir cierto debate.

Por supuesto que hay que buscar nuevas fórmulas e investigar. El tema aquí es que la idea más o menos acertada de una combinación, se convierta en una obligación.

Muchas gracias por los comentarios.

Kutusov dijo...

Querido Pakithor:
Aún a riesgo de bajar varios enteros en su escala le confieso que no me gusta la ginebra ni el gin tonic. Soy de whisky con hielo acompañando el puro y el café. Una bebida inglesa versus una escocesa. No tengo posibilidad de ganar en elegancia, pero tiene usted toda la razón en denunciar la horterada que rodea a los rituales de coctelería. Un quiero y no puedo que delata a los que no saben disfrutar de su bebida favorita. En gustos no hay reglas.

Consultant dijo...

Debo reconocer que, de decantarme por una bebida destilada, esa es sin duda el whisky. Siempre solo con hielo. Sin embargo, últimamente me decanto mucho por la coctelería, pero sólo cuando estoy solo en casa y tengo tiempo para preparar un buen mojito. También soy aficionado a una buena cerveza belga de monasterio...
pero no, nunca me ha dado por los gin tonics. Un abrazo.

Pakithor dijo...

Mis estimados Kutu y Consultant,
¿Dónde dice que ser amante del gin tonic sea excluyente con tomarse un Old Parr o un Zacapa en las rocas?. Lo cual me lleva a la siguiente pregunta, ¿por qué el güisqui con cola no ha tenido la oportunidad de verse mezclado con regaliz, pepino o pimienta molida?.
Saludos afectuosos.

Consultant dijo...

Precisamente con esos ingredientes no... pero sí son varios los cócteles que tienen por elemento básico el whisky... se me ocurren de entrada el manhattan o el chancellor. Pero ciertamente se tiende a mezclar con naranja y algún otro destilado... así que no puede precisamente compararse con los cócteles que admite el ron.
Saludos!

Ignacio dijo...

Si te parece y conoces algún "after" adecuado en "Sanjo" para introducirme al arte del gintonic, me avisas. Y si vas de maestro de ceremonias mejor. Es que mis lingotazos de toda la vida han sido con tequila o whisky y nunca es tarde para abrir nuevos horizontes. Las modalidades de gintonic y los mejores lugares del mundo para tomarlos es un tema recurrentes de José Luis Garci en un buen programa de radio sobre cine que no sé si conoces.

Ignacio dijo...

Si te parece y conoces algún "after" adecuado en "Sanjo" para introducirme al arte del gintonic, me avisas. Y si vas de maestro de ceremonias mejor. Es que mis lingotazos de toda la vida han sido con tequila o whisky y nunca es tarde para abrir nuevos horizontes. Las modalidades de gintonic y los mejores lugares del mundo para tomarlos es un tema recurrentes de José Luis Garci en un buen programa de radio sobre cine que no sé si conoces.

Pakithor dijo...

Querido Ignacio,
En Chepe (nunca Sanjo) desafortunadamente no se toma mucha ginebra. Pero el lunes tengo una cena/cata de vinos a la que te puedes apuntar.
Un abrazo.

miestiloesmimundo dijo...

bonito blog! Lo acabo de descubrir y me ha gustado muxo! Este es el mio:

miestiloesmimundo.blogspot.com

Si te gusta siguenos ;)

Lidia

viveldetalle dijo...

Me confieso un sibarita, snob y cómodo. ¿Por qué digo esto? Pues porque soy un fiel amante del gin tonic pero, eso sí, del de toda la vida: vaso grande, hielo y lima o limón. Pronto llega el verano y no hay nada más alentador que pensar en las fiestas al aire libre con mi vaso en la mano.
Saludos.
www.viveldetalle.blogspot.com