jueves, 29 de noviembre de 2007

Los hijos y la elegancia


En este trasiego a cuenta de lo que es y lo que no es la elegancia, no podemos olvidar que de lo que hablamos en el fondo es de nuestro espacio en el mundo y, por ende, en la sociedad a la cual pertenecemos. Este lugar algunos no lo ocupan en solitario, sino que lo hacen acompañados de una familia: cónyuge e hijos. De la familia de mayor grado prefiero no ocuparme, en tanto que a uno le viene dada. La familia creada por el ser humano es una suerte de extensión de la propia persona, aunque nos encontramos con los casos extremos entre los que rechazan tal vínculo y los que lo convierten en una proyección de sí mismos.

En mayor o menor medida hoy las personas pretenden trasladar su vida y su circunstancia a la de sus hijos, lo cual, como siempre, llevado al exceso se convierte en un grave peligro. ¿Y qué tiene que ver esta disertación pseudo-metafísica con la elegancia, se preguntara el amable lector?. Pues mucho. Porque todos esos males, que ya hemos citado aquí en relación a los comportamientos poco elegantes, se ven reflejados en la proyección que no pocos padres realizan sobre las vidas de sus hijos. Creo que los ejemplos verídicos que a continuación detallo servirán para demostrar mi tesis.

Hace un par de años coincidí con una pareja de felices y jóvenes futuros padres que estaban a punto de recibir a su primer retoño. Esa tarde habían pasado por un exclusivo centro comercial a comprar ropa para su futuro vástago. El padre, orgulloso, mostraba las fotos de las adquisiciones en su flamante teléfono móvil último modelo. Mientras, la madre, igualmente llena de satisfacción, narraba las imágenes. Peleles de Dior, pijamas de Ralph Laurent Lafayette y vestidos de Burberry eran lo mínimo que los papás estaban dispuestos a adquirir para su bebé. Todo un ejemplo de elegancia… antes de nacer.

En el lugar en el que yo vivo algunas madres tienen la costumbre de hablar del colegio de sus hijos refiriéndose al nombre del mismo. Porque no es lo mismo ir al colegio -así, sin apellido- que acudir a una institución de rancio abolengo y/o alta cuota mensual. Mayormente lo segundo. Entonces las oye uno decir: “Es que mañana Luisito tiene fiesta en (colóquese el nombre del colegio caro)”. Así no quedan dudas. El niño va a una escuela exclusiva, lujosa, vedada a una élite. Esa es la señal más clara del éxito de los padres.

Sobre este mismo tema en el Blog de Uma leíamos que Elena de Borbón, a la sazón cuasi-exesposa de Jaime Marichalar, abrió una guardería. Evidentemente el éxito comercial del centro fue rotundo. Las madres y los padres se dan codazos porque su vástago sea incluido entre los elegidos a formar parte de la clase de semejante celebridad. La educación que vaya a recibir el niño es un asunto menor si lo comparamos con el placer que produce en esa madre poder vociferar en el barrio: “Es que mi Pedrito está en la guardería de la infanta”.

Los niños son seres con poca capacidad de decisión. Los padres tienen la tarea de orientarlos, de ayudarlos, de cuidarlos en definitiva. Pero hay padres que sienten la tentación de utilizarlos para demostrar el posible éxito que han podido tener en la vida. Padres que proyectan en sus hijos sus propias debilidades, sus miedos, sus envidias. Así se empieza a forjar la absoluta falta de elegancia. Perdón por la gravedad.

27 comentarios:

jordana dijo...

Si los niños son seres con poca capacidad de decisión, hay padres que aún tienen menos...

Enhorabuena por un post, no elegante, sino exquisito.

Anónimo dijo...

Paco

Este es el post que mas me ha gustado hasta el momento, describes exactamente el hecho de las cosas gente que no le queda mas de otra que proyectar en sus hijos sus propias debilidades, sus miedos, sus envidias, para tratar de pertenercer a una clase social a la que probablemente ni siquiera pertenecen...pura apariencia para algunos.

Pobre de los niños tan mal ejemplo de sus padres!!

Saludos

Diana M

Uma dijo...

Yo hago un gran sacrificio economico para llevar a mis hijos a buenos colegios para que salgan preparados no para que salgan más tontos y engreidos.
Hay gente que se come los yogures caducados pero pertenecen al Club de Campo, van de vacaciones a los sitios de moda etc,,,

lola dijo...

Precisamente ayer comentaba con mi marido las tonterías a las que se pueden llegar con eso de las compras para los bebés, un bebé crece rápido, así que un trajecito puede durarle como mucho 1 mes, me parece una auténtica payasería pagar 300€ por una camisita de Dior o de quien sea. Prefiero gastar ese dinero en darle una buena alimentación a mi retoño. Y lo de los colegios, eso lo sufrí en carne propia, se que mis padres lo hicieron con la mejor voluntad, pero yo nunca me adapté a ese pijerío, y aunque se que no todo fue negativo hubiera preferido algo más normalito.
Un saludo.

Dexter dijo...

Una sola palabra: bravo! :)

Anónimo dijo...

No te pudiste resistir! bien dicho! Lamentablemente mi condicion de repatriada no me permite presumir de la escuela de mis hijos, pero ni modo, solo me queda inculcarles que lo que importa no es a donde vayan a estudiar, sino los valores que en la escuela y en casa se les inculcan.
Janna

Pakithor dijo...

Este tema de los colegios tiene muchas aristas. Tengo muchas más anécdotas sobre el particular, como la directora de guardería que saca pecho porque los menús los elabora una nutricionista, pero mejor no preguntarle por el sistema educativo que emplean.

Jordana gracias por el cumplido.

Di ¡cuánto tiempo sin verte por aquí!.

Uma gracias por la insipiración y por tu comentario. ¡Cuánta verdad!.

Lola como digo ese es el problema, que los niños no pueden elegir.

Gracias, Dexter.

Janna es que no se trata de presumir de colegio, sino de educarlos lo mejor posible.

Muchas gracias a todos por los comentarios.

baglife dijo...

algo sobre colegios:
absolutamente a favor de los uniformes, es la única manera de no fomentar la competitividad vestimentaria entre los pequeños (aunque luego la tengan con los mp3s, telefonos móviles, etc).
muy bien pakithor, te he linkado.

Namy dijo...

un buen post...me gusta, me hace reflexionar.
Yo algún día tendré a mis churumbelitos correteando por la casa y podré saber que siente un padre...tiene que ser precioso, verdad?.
Besitos.

Pakithor dijo...

Pues sí, BAGLIFE, yo coincido con lo de los uniformes. Aquí en Costa Rica todos los colegios públicos lo tienes, algunos de los privados no. Curioso, ¿verdad?.

Todo se andará, Namy.

Gracias por vuestros cariñosos comentarios.

baglife dijo...

tienes razón, es curioso que en españa sean los colegios privados, teóricamente mas clasistas, los que usan uniforme y hayan desaparecido de los públicos.

Mer (elfashionista.net) dijo...

Me ha gustado mucho el post. Todo tiene que ver un poco con el concepto de "piojo resucitado", decir argentino para nuevo rico. El cambio de clase social o mejora de estatus no es un tema nuevo, pero ahora es mas obvio, por lo accesible que se ha convertido todo. (Desde la educación hasta la ropa).
Quizás para la generación de los abuelos era importante que el chico vaya a la universidad, "que estudie" y se haga doctor o ingeniero. Esta tercera generación sufre el síndrome: "que se note" y "que se relacione". Y eso JAMÁS ha sido elegante.
En cuanto al tema uniformes:
Yo usé siempre uniforme, en escuela pública, privada católica y laica (a mí me tocó de todo...:-) Y siempre había customizaciones, pero es cierto que es mucho mas democrático

Como trabajadora hecho de menos no tener que pensar en que ponerme cada mañana. (A veces creo que voy a implementar el uniforme de J. Itten de la Bauhaus :-)

Besos y buen finde para todos!

aralis dijo...

Yo tengo dos hijos, y quiero para ellos lo mejor!!! y no creo que lo mejor se mida en lo que gastas en colegios o ropa. El mayor está en una guerde pública y está feliz y eso es lo que me hace feliz a mí.
Cuando mi maruxiña empiece la guarde, intentaré mandarla al mismo centro.
El dinero que me ahorro, prefiero invertirlo en hacer cosa con ellos, como viajes, pequeñas excursiones de fin de semana, omprarle libros educativos...
La ropa heredada, es lo mejor!!!
Me ha encatado el post.
Creo mi Moda.

Anónimo dijo...

Muy bueno lo que dices, es una lástima que ellos recojen todo lo que les trasmitimos,en realidad, muchos padres buscan colegios que hagan por ellos el trabajo que no pueden hacer, en muchos casos, sino,en una gran mayoría es una evasión, los padres ya ni tiempo dedican a sus hijos y creen que con pagar o buscar colegios con un gran renombre, se pueden limpiar la conciencia, de la mala educación, disposición y ejemplo que tenemos para nuestros retoños..."La mejor educación viene de casa".

Raquel dijo...

estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dices, la gente sólo por los dos segundos que dura el decir en el trabajo: "mi hijo va a clase en el colegio X" hacen verdaderos esfuerzos económicos, que no conducen a nada.
Lo del uniforme estoy con Baglife, en los colegios públicos lo veo esencial.

Julio Córdoba dijo...

Qué lujo de post!!

No lo había notado. El "colegio" es un nombre genérico cuando carece de "clase" y tiene nombre propio cuando es "respetable".

Pakithor dijo...

MER, yo no sé si esto es un tema generacional o viene de largo. Tampoco estoy seguro si esto es aplicable sólo a los "nuevos ricos", porque en este mundo nuestro cualquiera tiene la tentación de intentar restregar a los demás su posición económica o social.

Aralis, gracias por el comentario. En esta parte del mundo por desgracia los centros públicos son para llorar. Pero dentro de los privados existen categorías como si hablásemos de marcas. Lamentable.

Raquel, vienes a confirmar que esto no es sólo de "nuevos ricos". Es lo que tiene la globalización. ;-)

Julio, que te voy a contar que no sepas. Unos amigos han cambiado al niño de colegio porque en el condominio el resto de los chicos le decían que su colegio era una porquería. A la Lincoln para que no queden dudas.

Muchas gracias por los comentarios. Sinceramente siento que no soy un bicho raro, aunque ciertamente yo lo llevo todo al extremo.

Buen fin de semana.

aralis dijo...

Hola he leído tu post, sobre los idiomas y la elegancia. Y estoy muy de acuerdo, en que la utilización del spanglish, esconde una gran carencia de vocablo español.
Una cosa que me horroriza, sobre todo en el mundo de la moda, es la utilización de términos en inglés, para dar nombre a las diferentes tendencias." Total look" "Fashion Chic" "Denim wear", "Oversize", ete,etc,etc... Que pasa!!! que por no llamarlas así no son tendencia??
Además yo me siento ridícula hablando así. Ahora con el tema del post, hasta hablo así para ridicularizar mi profesión. Es absurdo!!! parece que se más de moda que antes.
Un besiño. Voy a recomendar tu blog , me gusta!

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Muchos niños son reflejos de sus padres para bien o para mal. Siempre se parecen algo a los padres, pero hay que darles una cierta capaciad de decisión a la hora de elegir en varios ámbitos.

un abrazo.

Démonée dijo...

Me ha gustado el post y no olvidemos que la elegancia es mucho más que la ropa.
se puede enseñar a los hijos a tener maneras y gustos elegantes también.

Pakithor dijo...

Así es, Aralis, poco a poco nos vamos cargando este hermoso idioma que nos ha tocado en suerte. Para consuelo de tontos valga decir que en los EE UU cada día se emplean más términos que sólo tienen sentido dichos en español. Gracias por recomendar el blog. Será recíproco.

Fernando, ¿quién quiere que sus hijos decidan si ya les tenemos el camino trazado desde que nacen?. Por desgracia así es la historia.

Démonée, en efecto, la verdadera educación empieza en la casa y el ejemplo es lo más importante.

Muchas gracias de nuevo por los comentarios.

Vistiendo a Candela dijo...

He llegado aquí desde el blog de Uma. La verdad que es que tienes toda la razón hay padres que se gastan verdareas fortunas en sus hijos por el simple hecho del estatus social que eso les da, o ellos cree, con lo cual a mi entender tienen hijos para presumir y darse importancia. Que trite!!

Pakithor dijo...

Muchas gracias por tu comentario ¿Valentina?. La verdad es que eso es precisamente lo que vengo yo a denunciar aquí: la utilización de los hijos para aparentar lo que se es o se pretende ser.

Un afectuoso saludo.

Vistiendo a Candela dijo...

Me puedes decir como conseguiste ese traductor de ingles creo que es mejor que el mio.
Gracias.

lore dijo...

totalmente cierto!!

algunos nenes estan tan almidonado sq apenas pueden moverse, tantos diseños q se olvida q ellos solo les interesa jugar

beso!

Uma dijo...

Raquel: hay gente que , como yo, hace esfuerzos economicos para llevar a su hijo a un colegio privado en el convencimiento que le esta dando lo mejor.Si además el niño lo aprovecha y se vale de los medios de los profesores que hay, esta más que amortizado el gasto.Y no, no tengo esto en la publica lo lamento.

Vistiendo a Candela dijo...

Gracias ya lo conseguí poner en mi blog.
Un beso.